La excusa perfecta

La excusa perfecta

Entre villancicos, bufandas, tamales, compras y congestiones viales el año 2007 finaliza y en los estribillos de las canciones empieza a florar el tema del año nuevo.
Pero ¿qué significa que inicie un año nuevo? ¿De qué nos sirve?


Realmente, si lo analizamos fríamente no significa nada. Estrenar año no significa que florecerán los girasoles que no hemos plantado en el jardín de la casa que no hemos construido. No significa que encontraremos el amor sincero por el que algún día rezamos frente a un altar. Tampoco quiere decir que nos aumentarán el salario o que las horas de trabajo se reducirán y ni siquiera podríamos pensar que significa que ganaremos la lotería o que llegará a nuestro poder las llaves del carro nuevo que tanto deseamos. ¿Por qué entonces estar tan felices 'revoloteando' por ahí al ritmo de cascabeles, cervezas y cumbias? ¿Tiene sentido?

Lo tiene, mis amigos. Sé que el inicio de este texto sonó poco poético y hasta un poco cascarrabias. Sin embargo, lo que quisiera enfatizar es que un año nuevo no significa nada realmente, pero quizás, como seres humanos necesitamos tomarlo como la excusa para perfecta para ser humildes.

Cuesta hablar y practicar la humildad en un mundo que se burla del sensible, del sentimental y del bueno pero tal vez la llegada de un año diferente es un momento que necesitamos para perdonarnos a nosotros mismos y aceptar los errores que cometimos. Perdonarnos por no sembrar las flores que deseamos o por amar a quien no lo merecía. Es momento de ser humildes y volver a posarnos frente a Dios y pedir bendiciones, de volver a creer en los amigos y en la familia.
La humildad debe ayudarnos a ver nuestros errores laborales y el privilegio de tener un trabajo. Sí, un año nuevo es un momento para suspirar y volver a jugar lotería con un número nuevo y disfrutar de la bicicleta que no contamina el ambiente.
De eso se trata esto. El año nuevo es la excusa perfecta para ser humildes, tomar aire y volver a sumergirnos en la profundidad de la vida. ¡Feliz 2008!

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